Youtube Twitter Pinterest Facebook Google + LinkedIn

 

Bienvenido a Montenegro Agencia

Seis mitos de la comunicación que pueden perjudicar a tu empresa

Creer que la comunicación es un accesorio en cualquier tipo de organización es el primer y más grande error que los directivos de una empresa pueden cometer, ya que esta puede ser determinante en el crecimiento, expansión y permanencia corporativa.

Alguna vez un cliente -gerente de una empresa- me dijo que en su organización había área de comunicaciones y presupuesto fijo sólo porque el contrato de funcionamiento lo exigía, pero no porque a los socios les interesara: “desde que haya ingresos, el resto no les importa”.

Las objeciones para implementar un plan de comunicación estratégica están arraigadas, se convierten en un velo que acorta el horizonte cuando de planificar estrategias óptimas para una organización se trata y hace que la reputación de la empresa se dé más por una suerte descontrolada, que por un plan enfocado a lograr metas.

Estos son, a mi criterio, esos lugares comunes o mitos de la comunicación corporativa que pueden perjudicar a tu empresa en el mediano y largo plazo. Fíjate bien si estás actuando según alguno de ellos y toma otro camino antes de que sea demasiado tarde:

1. Todo es prioridad, menos la inversión en comunicación

He visto cómo los presupuestos anuales se destinan a áreas contables, comerciales, jurídicas, de planeación, incluso a servicios generales, menos a lo que tiene que ver con comunicación, que queda por fuera o tiene el presupuesto más pobre de todos.

Con este antecedente es seguro que la reputación de la marca queda a la deriva, así como el apoyo que esta área debe dar a todas las otras para lograr resultados a nivel interno y externo, pues la comunicación es transversal en todo proceso de interacción o intercambio entre seres humanos y siempre estará presente, lo quieran o no.

Si no inviertes en comunicación, luego no te quejes por los resultados que obtendrás. 

 

2. Cualquiera puede hacer campañas de comunicación, imprimir unos volantes o manejar las cuentas de la empresa en redes sociales

Me ha pasado que cuando necesito hablar con quien toma decisiones sobre divulgación, comunicación interna, marketing digital, entre otras, me dicen que el encargado de “la publicidad” es una secretaria, un asistente contable o un vendedor… a ellos les dejan ese trabajo porque “les sobra tiempo”, “son muy colaboradores".

De ninguna manera crean que menosprecio el poder que puede tener el aporte de alguno de ellos, solo quiero anotar el riesgo de dejar esta responsabilidad a un colaborador, sin importar su experiencia, aunque la visibilidad de una organización es determinante para el crecimiento y expansión de la empresa. Es lo mismo que cuando veo que las empresas solo buscan practicantes para el área de publicidad o comunicación y la lista de responsabilidades y habilidades deseadas supera a las de un profesional con tres pregrados, especialización y maestría.

- "Te presentamos al jefe de comunicaciones: nuestro practicante".

Cuando esto sucede, la empresa obtendrá resultados basados en suposiciones; créanme que pueden ser devastadores al punto de perder millones de pesos en la producción de piezas, o en ventas -en el mejor de los casos-, por un mensaje que fue emitido de manera descuidada.

 

3. Creer que eso de la comunicación es en una sola vía

Algunos creen que en las organizaciones los jefes mandan y los empleados hacen caso, o que los jefes hablan y los empleados escuchan, pero no se han dado cuenta de lo valioso que es tener canales de comunicación de ida y vuelta como método para detectar cómo podemos ser mejores.

A veces el aporte de una señora de los tintos, del señor que guarda la seguridad de los empleados, de un proveedor, o de la competencia, puede ser más revelador que una estrategia creada por un PHD en alta gerencia.

Es como andar con tapones en las orejas, creyendo que se es dueño de toda la verdad, aun cuando el resto del mundo indica lo contrario.

4. Contar con los medios es más que suficiente para comunicar con efectividad

¿Tienes una página web? ¿Una Fan Page? ¿Cuenta en Twitter? ¿Tarjetas de presentación? ¿Brochure? ¿Una secretaria o asistente que contesta el teléfono? ¡Perfecto!, pero ¿qué mensajes das en cada uno de estos medios?

A veces quienes están al frente de una organización creen que tener los medios les va a garantizar el éxito, pero lo revelador es que hasta que no implementes acciones basadas en comunicación estratégica, no tendrás más que vitrinas vacías o desordenadas que irán absolutamente en tu contra.

5. Creer saberlo todo respecto a tu empresa.

Al llegar a algunas empresas realizamos planes de análisis, previo a cualquier estrategia en comunicaciones; allí he escuchado frases como “así lo hacemos siempre acá”, “ya sabemos cómo es esto”, o “no hacemos las cosas diferentes porque así es aquí”.

Este tipo de objeciones es tal vez uno de los que más daño le pueden hacer a una organización, porque impide que crezca, que innove, que busque reinventarse; lo peor es que contagia a todos los colaboradores por generaciones, sin clemencia alguna.

 

6. Creer que los clientes son eso, clientes.

Antes que nada, esos clientes son seres humanos. El problema es que con frecuencia las empresas olvidan que en vez de tratarlos como máquinas de compras, deben tratarlos como personas que tienen necesidades, que agradecen la atención, que valoran los esfuerzos que las marcas hacen por ellos.

Si pudieras decidir, ¿escogerías un puñado de compradores que te generarán ingresos un par de veces?, o ¿preferirías contar con cientos que amaran tu marca y se identificaran con ella? Yo recomiendo los dos, dinamizados desde estrategias distintas, con metas claras.

¿Necesitas apoyo para implementar planes de comunicación estratégica que hagan visible tu empresa con efectividad? Puedes contar con nosotros; da clic aquí y contáctanos, ¡queremos ser parte de tus logros!

Por; Julie Abril, Directora de comunicaciones.