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Escribir bien, obligatorio en las organizaciones de hoy

Escribir correctamente no es simplemente una cuestión de periodistas o literatos, es una habilidad mínima que debe ser exigible en cualquier profesión.

En una organización empresarial, por pequeña que sea, cada miembro de un equipo necesita gestionar contenidos escritos. Las comunicaciones pueden dirigirse a compañeros cercanos, personal de otras áreas o público externo, como clientes, aliados estratégicos y miembros de las comunidades que se ven influenciadas por las actividades del negocio.

Ejecutivo

En el escenario empresarial, usualmente se le había delegado la función de redactar con una ortografía impecable a las secretarias, quienes debían tomar el dictado de sus jefes usando la antigua taquigrafía. Para los empresarios y ejecutivos más jóvenes estas dinámicas pueden parecerles de otro planeta; pero de hecho así era.

Sabemos que la realidad de hoy es otra, actualmente son pocas las empresas que cuentan con secretarias o asistentes para cada dependencia, y cuando así sucede, el cúmulo de trabajo es tal que no se les puede delegar digitar cada carta o comunicado.

“Tengo buena ortografía pero no sé de tildes”

La cuestión es que se tiene o no se tiene ortografía, la misma palabra ya nos da su propio significado, es decir, escribir correctamente. Ahora bien, las tildes hacen parte del lenguaje escrito y pueden cambiar por completo el significado de lo que se quiere decir. Veamos:

- Martín, baje rápidamente al segundo piso, a las 4 de la tarde.

- Martín, bajé rápidamente al segundo piso, a las 4 de la tarde.

La primera oración se refiere a la orden que se le da a Martín de ir al segundo piso. Mientras que la otra indica que quien la dice fue al segundo piso. Entonces, si se omite la tilde cuando alguien desea contar que fue al segundo piso, lo que está haciendo en realidad es ordenar.

Hay que decir que este tipo de errores no son detectados por los editores de texto como Word o los que están incluidos en los servicios de correo electrónico. Para estos programas no se trata de fallas, puesto que gramaticalmente las oraciones están correctas; el punto es que concuerde lo que quiere decir con lo que se redacta. La mayoría de errores se presenta con verbos en pasado y en presente, como figura en el ejemplo.

Sin tildes

¿LAS MAYÚSCULAS LLEVAN TILDE?

Es conveniente recordar que las tildes se deben poner aunque se escriban las palabras en mayúscula, para que no suceda como en el ejemplo de la imagen, tomada de una consultora que ofrece capacitaciones de redacción comercial y omitió las tiles en dos palabras de uno de sus subtítulos, el cual debería estar así: “A QUIÉNES ESTÁ DIRIGIDO”.

Esa frase es una afirmación hecha a modo de pregunta, donde la misma persona que escribe se pregunta y a continuación contesta, es un estilo que funciona para darle ritmo a los títulos y que tengan más fuerza; pero en este caso no se logra porque precisamente le falta el acento ortográfico. Esto se ve bastante extraño debido a que ofrecen un curso de redacción y deberían saber dónde tildar y que –reitero- en las mayúsculas sostenidas sí se pone tilde.

El tema de la buena ortografía, incluyendo las tildes, no solo se trata de aprender reglas, hay unas básicas como la EGA; pero si a eso se le añade una lectura activa, observando la escritura y puntuación de las palabras, se reflejará en la redacción, la puntuación y la ortografía.

Y por supuesto, si a nadar no se aprende sino nadando, para escribir cada día mejor, hay que hacerlo a diario; todo se trata de tener actitud para querer mejorar. No querrán que en una propuesta comercial o en su sitio web los pillen con mala ortografía y redacción.

Por: Ingrid C. Forero Cardozo – líder de contenidos digitales.